Nada
más salir del puerto nos aguarda una de las
más curiosas vistas. Decenas de Bares, Pubs,
Restaurantes… bañistas, paseantes, turistas
despistados y Camellos; es la playa que –en verano-
no se detiene día y noche.
A
partir de ese punto, hemos optado por subir a la Medina en
un petit taxi (sólo tres pasajeros) negociando
previamente el precio del trayecto. La antigua
ciudad es propicia para dedicarle todo el tiempo que
podamos, además es muy entretenido hacer el
descenso por los Zocos, a pie. En la Medina se puede
comprar casi todo lo que se nos ocurra: dátiles,
plata, frutos secos, libros, perfumes…
En la parte más alta está la Kasbah: lugar que
ofrece una de las más impresionantes vistas de la ciudad, con la Gran
Mezquita o la catedral española. A lo largo del primer tramo de nuestro
recorrido nos han abordado multitud de “dudosos guías” y
algunos “pícaros” de los que esta zona se encuentra bien
nutrida.
El marroquí es muy hospitalario, pero hay que hacer distinción
entre los primeros y éstos. No obstante –y si tenemos algún
problema- la presencia de agentes del orden nos ayudará si lo necesitamos.
Suelen estar, visibles, en plazas y centros de aglomeración de personas.
Encantadores de Serpientes, Magos, Oradores… la Medina
es como un sueño real, en días claros puede divisarse la costa
española y es en ese momento cuando uno se detiene a pensar en que <parece
estar tan cerca que da la sensación de poder llegar a nado> aunque
la travesía en ferry ha sido muy ventosa y de grandes corrientes.
El Mercado
de Fondouk en El Houria (o Rue de la Liberté)
es el reino de la fruta y la verdura. Su suelo negro
alberga multitud de puestos y entre ellos resaltan
las cestas de Menta fresca; la verdad
es que en todo Tánger reina esta imagen. El
Fondouk es una perdición para l@s amantes
de Alfombras, Chilabas y/o Artesania Tradicional. Hemos
hecho un alto en el camino para comer en el Hotel
El Minzah. Tras un cóctel en su barra,
nos ha convencido el aroma del Cous-Cous.
El café lo tomamos en la terraza del Café Hafa,
con unas preciosas vistas y la placidez de estar en la absoluta gloria, incluso
llegamos a”oir” la llamada a la Oración.
También
es obligado el paso a los zocos: Zoco grande
y Zoco chico en el que encontramos
tiendas de todo tipo y necesario “regateo” sea
cual sea nuestra intención de compra. El marroquí posee
el “arte del regateo” y
no entrar en el “juego” es no compartir
uno de los momentos más genuinos del Reino de
Marruecos.
Escaparse
a Tánger hace necesaria –si disponemos
de tiempo- la visita al Cabo de Espartel. Las playas
de la bahía de Tánger son hermosas
y el camino repleto de vegetación, villas
y palacios da lugar a una impresionante Playa del
Atlántico de arenas blanquísimas. Entregémonos
a la vida contemplativa en la Puesta de Sol, sencillamente
mágica.
DATOS
DE INTERÉS
Visita a las Cuevas de Hércules.
Exposición de Miniaturas Militares, Museo Forbes
Palacio del Sultanato
Hammam (Baños Comunitarios)
COMER
En Cabo Espartel, Le Mirage
Tánger, El Minzah y Dean´s Bar (Tapas)
DORMIR
Hotel El Minzah
El Continental
TRANSPORTE
Ferry desde Tarifa (45 min)
Urbano: Petit Taxi (acordar precio antes)
POR
MAR
Faro Cabo Espartel
Latitud N35º 47.5´
Longitud W5º 55.3´
MARRUECOS
IMPRESCINDIBLE
SABER:
PARA
ENTRAR: Pasaporte
IDIOMA: Árabe,
Francés
CLIMA:
Caluroso. En invierno la temperatura ronda los 20ºc.
DIFERENCIA
HORARIA: En invierno, 1 hora -. En verano,
2 - (que España)
ELECTRICIDAD:
220 V
SANIDAD: No
es necesario vacunarse, aunque es recomendable las
de la Hepatitis A y B ..y el Tifus.
OFICINA
DE TURISMO EN ESPAÑA: Ventura Rodríguez,
24. Madrid
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